El blog de la gente
Desde que El Espectador se convirtiera en un diario dominical en 2001, Colombia se quedó con un solo periódico de circulación diaria a nivel nacional: EL TIEMPO.
Tal coyuntura ha dejado a los colombianos huérfanos de un pluralismo que necesita cualquier sociedad saludable. EL TIEMPO, ante la falta de competencia, se ha visto anegado en un mar de complacencia que ha perjudicado su compromiso con la calidad informativa.
El escaso uso de fuentes, la falta de análisis en varias secciones, la publicación de anuncios ofensivos o la continua aparición de errores ortográficos son algunas de las quejas que se ventilan a diario sobre EL TIEMPO.
Por ello, aprovechando la revolución tecnológica que estamos viviendo, hemos creado lo que EL TIEMPO no ve, un blog que busca convertirse en un espacio donde la sociedad pueda editar, comentar y criticar respetuosamente los artículos, columnas y editoriales que publica el diario capitalino y su portal de internet.
lo que EL TIEMPO no ve también permitirá al público pronunciarse sobre las fotos, la publicidad y el diseño gráfico del periódico y su página web.

A mediados de 2002, el codirector de EL TIEMPO, Rafael Santos, invitaba a lectores y no lectores a ejercer "una vigilancia permanente sobre lo que hacemos a diario en el centro de producción de noticias del periódico".
"Los medios de comunicación siguen comportándose como unas fortalezas privadas inexpugnables, algo arrogantes, y muy reacias --por no decir que cerradas-- al escrutinio público. Éstos se han venido acostumbrando a la impunidad que impera frente a los desafueros que con frecuencia cometen con personas a las que se calumnia o se ofende su honra y buen nombre", agregaba Santos.
lo que EL TIEMPO no ve asume el reto de convertirse en esa herramienta que fiscalice la información y el contenido del periódico.
El éxito del blog estará estrechamente vinculado al cumplimiento de su "decálogo". El autor, su equipo de trabajo y todos los que se ofrezcan a colaborar deberán respetar cada uno de los 10 puntos que constituyen el esqueleto de lo que EL TIEMPO no ve.
Cualquier persona podrá participar en este espacio colaborando con críticas y análisis que cuenten con argumentos sólidos y bien sustentados.
Desde esta tribuna no buscamos atacar indiscriminadamente a EL TIEMPO, sino pellizcar a sus periodistas, editores, diseñadores, columnistas y directores para que lo hagan mejor.
Foto: Rafael Santos (Revista Semana)
